Macacos de Gibraltar: ¿Por qué comen tierra tras el impacto humano?

Los macacos de Gibraltar, únicos primates salvajes en Europa, han cambiado sus hábitos alimentarios en respuesta a la interacción con los turistas. Un reciente estudio coordinado por la Universidad de Cambridge ha revelado que estos monos han comenzado a comer tierra, un comportamiento que los investigadores asocian a la necesidad de equilibrar su microbioma intestinal, afectado por el consumo excesivo de alimentos humanos poco saludables. Los turistas suelen ofrecerles aperitivos como chocolate, galletas y helados, que no solo son altos en calorías y azúcares, sino que también suponen una significativa alteración en su dieta natural, compuesta normalmente por hojas, semillas e insectos. El tufo de tierra parece ser una solución instintiva de los macacos para contrarrestar estas alteraciones alimentarias.

La geofagia, como se conoce a la práctica de ingerir tierra, es un fenómeno observado en diversas especies animales y en algunas culturas humanas, aunque en el caso de los macacos de Gibraltar, esta tendencia no está asociada a ejemplos típicos de geofagia, como es el caso de las hembras gestantes que requieren un suplemento nutricional. En lugar de eso, el equipo de investigación ha observado que la ingesta de tierra aumenta en los monos que tienen más contacto con turistas, sugiriendo que el afecto de la dieta enriquecida de comida basura se manifiesta fuertemente en su salud intestinal, especialmente durante la temporada alta de turismo cuando la disponibilidad de estos alimentos es mayor.

El doctor Sylvain Lemoine, quien lidera el estudio, ha señalado que la alimentación inusual que reciben estos macacos les provoca problemas digestivos, dado que su organismo no está diseñado para procesar productos lácteos tras el destete. La situación es alarmante, considerando que un porcentaje notable de su dieta ahora proviene de la comida humana, lo que ha llevado a consecuencias no deseadas como intolerancias alimentarias. Al examinar los patrones de comportamiento alimentario, los investigadores también han encontrado que los macacos tienen una predilección por el helado, un claro ejemplo de las indulgencias que los visitantes aportan a la fauna local, y la geofagia parece incrementarse tras el consumo de este tipo de comida.

La población de macacos de Gibraltar, que suma alrededor de 230 individuos, se distribuye en ocho grupos que habitan diferentes sectores del Peñón. A pesar de que las autoridades prohíben alimentar a estos animales, la realidad es que muchos turistas ignoran estas regulaciones, atrayéndolos con comida poco nutritiva. Investigaciones han revelado que cerca del 20% de la dieta de estos primates proviene de restos de comida generados por los humanos, especialmente en áreas más visitadas. Notablemente, aquellos grupos de macacos que están en contacto continuo con los turistas presentan el doble de probabilidades de consumir comida basura en comparación con aquellos que llevan una vida más aislada, lo que indica que la influencia humana está afectando su salud y comportamiento.

Con el avceso de la temporada turística, también se ha documentado que la geofagia de los macacos disminuye considerablemente durante los meses de invierno, cuando la afluencia de visitantes y, por ende, el acceso a la comida humana, disminuye. Las conclusiones del estudio reflejan una preocupación significativa por el bienestar de esta población única de macacos, que comparte el mismo entorno que los humanos. Para salvaguardar su salud, será crucial establecer políticas efectivas que reduzcan la interacción directa con los turistas y promuevan el respeto hacia la fauna salvaje, asegurando así que estos valiosos primates puedan seguir prosperando en su hábitat natural.