La Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) ha emitido una grave alerta sobre el alarmante descenso de las aves acuáticas invernantes en Extremadura, especialmente en grupos como patos y gansos. Este aviso se ha emitido tras un exhaustivo análisis de 414 humedales relevantes en la comunidad autónoma, donde se han registrado 77 especies, cifra que representa el número más alto observado desde que se iniciaron las mediciones. La data recopilada durante enero de este año forma parte de un censo internacional de aves acuáticas, coordinado por SEO/BirdLife y promovido por Wetlands International, y que se realiza anualmente desde hace más de cinco décadas.
El censo de este año, que involucró a más de 66 participantes, incluidos investigadores de la Universidad de Extremadura y organizaciones ambientales como ADENEX, ha revelado que, aunque se han registrado 122,295 aves en total, esta cifra es significativamente menor a la de 2024, que alcanzó los 153,156 individuos. Este contraste interanual pone de manifiesto la necesidad de un seguimiento continuo y riguroso de estas poblaciones de aves para poder establecer tendencias fiables y comprender las dinámicas de su hábitat.
El declive de las aves acuáticas en Extremadura está en gran parte atribuido a los efectos del cambio climático, que alteran las rutas migratorias y reducen la llegada de individuos al sur de Europa. Especies como el ánsar común han visto cómo su número cae drásticamente, pasando de 23,175 aves en 2013 a solo 1,171 en el último censo. SEO/BirdLife advierte que esto refleja un declive poblacional alarmante con una disminución anual aproximada del 11.4%, evidenciando la necesidad de medidas urgentes para conservar estas especies en peligro.
El análisis continuo también revela que el número total de patos ha disminuido notablemente, con una reducción de más de 50,000 aves comparado con el periodo 2012-2014. El descenso en especies como la cerceta común y el ánade friso ha superado el 50%, lo que implica una deterioración crítica de los ecosistemas acuáticos en la región. A pesar del aumento en la población de algunas especies como el morito común y el ganso del Nilo, es fundamental recordar que la presencia de especies exóticas invasoras puede alterar aún más el equilibrio ecológico de los humedales.
Los humedales de Extremadura, como el Complejo Lagunar de la Albuera y el Embalse de Orellana, han sido categorizados como Humedales de Importancia Internacional, pero actualmente enfrentan altos niveles de contaminación. Esto pone en riesgo la biodiversidad de las aves acuáticas que dependen de estos entornos. SEO/BirdLife subraya que la concentración espacial de estas especies en hábitats específicos las hace especialmente vulnerables a cambios hidrológicos, agrícolas y climáticos, resaltando la urgencia de una gestión sostenible y de conservación activa para preservar la avifauna acuática de la región.

