La reciente colaboración entre la Guardia Civil y la Gendarmería francesa ha desmantelado una sofisticada red de tráfico ilegal de angulas que operaba entre Gipuzkoa y el sur de Francia. Esta operación, apodada «Putzua», culminó con la detención de diez individuos y la incautación de 445 kilos de angulas, una especie catalogada como en peligro crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Las angulas, que son la cría de la anguila europea, están bajo estricta protección, y su comercio ilegal pone en grave riesgo su supervivencia, lo que hace aún más relevante la intervención de las autoridades.
La investigación dio inicio a principios de 2025, cuando se detectó la actividad de pescadores furtivos que operaban de manera sistemática y violaban su obligación de declarar las capturas. Este modus operandi no solo rompía la trazabilidad de las mercancías, sino que también comprometía la seguridad alimentaria, dado que las angulas carecían del control sanitario necesario para el consumo humano. La red había logrado establecer conexiones que les permitían comercializar estas angulas de forma clandestina en el mercado español, eludiendo así la legislación que protege a esta especie.
En el operativo llevado a cabo en Gipuzkoa, la Guardia Civil detuvo a cuatro personas y ejecutó registros en varios domicilios, sedes empresariales y viveros. Allí se intervinieron un total de 28 kilogramos de angulas vivas, 407 kilos de angula congelada y 65.000 euros en efectivo. Paralelamente, en Francia, se realizaron seis registros que resultaron en la detención de otros seis implicados con la confiscación de 10 kilos de angula congelada y 13.000 euros. Además, se bloquearon activos bancarios por un total de 416.000 euros y se embargaron propiedades y vehículos por un valor aproximado de 2,78 millones de euros.
La alta demanda del mercado asiático, donde el precio del kilo de angula puede alcanzar los 5.000 euros, ha alimentado el interés de grupos criminales por el tráfico ilegal de esta especie. La anguila europea (Anguilla anguilla) está catalogada no solo en el listado crítico de la UICN, sino que también figura en el Apéndice II del CITES, lo que prohíbe su exportación fuera de la Unión Europea. Esta situación ha llevado a las autoridades a intensificar la vigilancia y la colaboración internacional para enfrentar el tráfico de especies en peligro.
Las acciones en este caso fueron coordinadas bajo el marco de una Orden Europea de Investigación con la colaboración de organismos como EUROPOL, la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) y la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea. La magnitud del problema del tráfico de especies, especialmente en el caso de la anguila, ha llevado a que se realicen múltiples intentos para catalogar a esta especie como en peligro de extinción, resaltando así la urgencia de protegerla ante una demanda insostenible y la intervención de redes criminales.
