Los linces ibéricos Wala y Watu, un joven macho y una hembra nacidos en un centro de cría en Jaén, han sido liberados este viernes en un monte cercano al pantano de Puentes de Lorca. Este acontecimiento forma parte de un ambicioso programa de reintroducción de la especie en la región, que tiene como objetivo fortalecer la población de linces ibéricos en su hábitat natural. La liberación se produce apenas días después de que otros cuatro linces, también parte de este programa, fueran soltados en la misma área, evidenciando el compromiso continuo con la conservación de esta especie en peligro de extinción.
Los dos ejemplares liberados recientemente se suman a las dos hembras, Woma y Wanilla, que fueron reintroducidas el pasado 17 de noviembre. Ambas hembras, que pesan unos 9,5 kilos y provienen del Centro de Cría de Silves en Portugal, se han integrado en este esfuerzo por recuperar la población de linces ibéricos. La liberación planificada para este año incluye un total de ocho ejemplares, con cuatro hembras y cuatro machos, todos equipados con collares GPS para un seguimiento constante de su adaptación y comportamiento en el medio silvestre.
El consejero regional de Medio Ambiente, Juan María Vázquez, destacó la importancia de esta liberación, afirmando que «confirma a las tierras altas de Lorca como un territorio clave para el asentamiento estable del lince ibérico». Según Vázquez, este programa no solo refuerza la distribución del lince en la Región de Murcia, sino que también marca un avance significativo en el establecimiento de territorios estables, con hembras que han comenzado a crear sus propios hábitats dentro de la zona, contribuyendo al objetivo final de asegurar una población viable y sostenible.
En un hito destacado por el consejero, se hizo referencia al nacimiento de dos camadas de linces ibéricos en la Región, un logro significativo que se produjo apenas dos años después del inicio del proceso de reintroducción. Esta noticia representa un avance crucial para el programa de conservación, pues indica que las hembras como Urtsu y Tahúlla han conseguido adaptarse y reproducirse en su nuevo entorno, lo que es un signo alentador para la futura estabilidad de la población.
Finalmente, la integración de los linces liberados en la red de poblaciones de la especie muestra resultados positivos, con corredores de conexión ya establecidos hacia regiones vecinas en Andalucía. Estos corredores permitirán que los linces se desplacen entre sus territorios, lo que es crucial para mantener diversidad genética y fomentar el intercambio de individuos. La colaboración entre los centros de cría de España y Portugal, junto con el apoyo de organizaciones como EFEverde, es vital para garantizar la supervivencia del lince ibérico y su recuperación en el contexto natural de la península.

